KRISHAN. EL HIJO DEL SOL
viernes, 5 de agosto de 2011
NACIMIENTO (Capítulo 1)
LA ISLA NOCTURNA (Capítulo 2)
Su entrañable amigo Santiak lo acompaña en casi todas sus aventuras. Juntos, recorrían la comarca por todas partes, no había rincón que no conocieran. Sentados a la vera del camino, donde el río forma una pequeña bahía, Santiak le habló.
-Hace mucho tiempo que no visitamos a nuestro viejo amigo Rafael.
-¿Y que estamos esperando? Vamos a preparar lo necesario y salimos mañana, cuando apenas amanezca. Tenemos un largo trecho hasta la Isla Nocturna. Paraíso de los pescadores -dijo Krishan a media voz-. Allí, los lugareños aún fabrican sus propios anzuelos de forma ancestral.
Entusiasmados por la idea del viaje hacia la isla, se fueron a dormir bien temprano. Les esperaba una jornada agotadora, al menos un día y medio de marcha. Rafael siempre disfrutaba de sus amigos. La pesca era su pasión.
En Kumer, bajo la pasmosa tranquilidad característica durante casi todos los días del año, salvo cuando llega el Fabuloso Circo Mágico; detrás del escenario que parece real, existe un caldero realizado por quienes pretenden transmitir la fragancia de la transformación social, que bulle a fuego lento con burbujas de sabiduría que ascienden al cielo
Rafael los recibió como siempre, ofreciéndoles todo su afecto. En la vieja canoa, construida por las expertas manos del anciano, se internan en el cauce acuático que los conducirá hacia la Isla Nocturna. A medida que avanzan penetrando en la oscuridad del río, los peces saltan como fósforos encendidos. El aullido de los monos desvelados por la presencia humana asusta a los jóvenes.
-No teman –dijo Rafael con voz ronca-. Gritan porque tienen miedo de nosotros. Los cazadores les han dejado una huella sangrienta entre ellos. Todavía recuerdan las matanzas de animales que luego comercializaban. Es el lamento del mono bramador que gime de espanto ante la llegada del hombre.
-¡Recuerdan!– exclamó Santiak
- Si, aunque muchos no lo crean y otros duden. No es la primera vez que el hombre extingue una especie animal. A su paso ha dejado una larga lista de exterminios. Como pretenden hacerlo con las crías de focas que matan a garrotazos, entre otros animales amenazados por la avaricia cruel del ser humano. Todo esto para que algunas mujeres se vistan de gala y llenen en apariencia el tremendo vacío existencial.-sentenció Rafael.
Los remos penetran el agua abriendo surcos invisibles. El canto de los grillos despide a la noche. Las márgenes del río Tahal comienzan a despintarse. Una bandada de patos cruza el cielo. El murmullo de la espesura trae sonidos desconocidos. Croar de ranas metálicas, loros azules que vuelan entre los árboles, toda clase de animales que despiertan. La selva cruje su canto. La canoa sigue avanzando lenta, lo hace durante horas interminables hasta que de pronto, una pequeña isla surge en medio del río. Habían llegado.
Una vez instalados bajo la choza improvisada por Rafael, Construida con palos y hojas de plátanos, encendieron un fuego para calentar un poco de agua y tomar unas infusiones. Las líneas de pesca estaban tendidas, sólo había que esperar. El sol brilla como un dios. El calor comienza a presionarlos. Ellos sienten una dicha inmensa. Con sus ojos negros como la noche que se había retirado, Santiak arremetió con una pregunta que tenía guardada desde hacía mucho tiempo.
-¿Es verdad lo que dicen sobre la realidad de Kumer?
Alisando su barba blanca, Rafael le respondió:
-La realidad de la actual civilización del hombre gris había activado la creación de Kumer. Se trata de una aldea que se encuentra pasando los límites de la frontera entre la realidad y la ficción. Sólo pueden llegar aquellos que comienzan a despertar. Se halla apartada de aquél mundo en peligro. Funciona desde otro plano. Existe muy cerca de la conciencia. No figura en los caminos tradicionales del ser humano.
-¿Si todas las rutas de acceso permanecen invisibles para los hombres que pretendan alcanzarla cómo harán para encontrarla?– siguió preguntando Santiak.
-Es imposible que puedan lograrlo si continúan mirando con las vendas impuestas por aquél sistema. – replicó Rafael.
-No logro comprender. – dijo Krishan.
Caía la noche, las chozas que se veían a la distancia encendían sus faroles. El cielo encapotado de nubes, ocultaba las figuras de algunas embarcaciones regresando con la pesca. Pasaban sigilosas.
Sentados formando un semicírculo en torno al fuego, Santiak habló con voz pausada.
-Entonces según tus palabras, quiere decir que la verdad con respecto de la ubicación de Kumer, tiene que ser descubierta por cada persona que quiera salirse del Mundo Gris.
-La conciencia es el camino más directo hacia Kumer.- finalizó Rafael.
Luego se incorporó, fue hasta la orilla, tomó la caña y notó que el cordel estaba muy tenso. Con un pequeño tirón hacia atrás, clavando el anzuelo en un pez distraído, la cena estaba asegurada.
jueves, 21 de julio de 2011
LAS PALABRAS DE UN HERMANO

El escape a otro mundo desde el mundo de alienación en el que nacemos, crecemos y nos convertimos en sabios de mentiras educadas o mejor en sombras ilustradas; eso es el mensaje radical, fundamental de ese Hijo del Sol que no puede dejar de leer quien quiera sentirse iluminado por algunos instantes por la luz que se ha vuelto magia en la escritura fresca del Poeta Juan Pomponio.
Vino de tierras australes al trópico en vuelo de mariposa, rodando por carreteras abismales o revoloteando como gaviotas a orillas del Oceáno Pacífico; para sembrarse durante casi o más de dos años en las tierras tachirenses, dando algunas saltos por el Mar Caribe o el lago de Maracaibo; hasta lograr su metamórfosis de Cóndor de los Andes; con una nueva identidad GochoGaucha que atrapó el Relámpago del Catatumbo y el sabor a canela, a cachapa para refundir al hombre de maíz con el mestizaje que se extiende en la geografía latinomericana con la fuerza y la alegría del Hombre Nuevo que se está creando para darle UNION a todas las razas, culturas y continentes.
En las comunidades de los Hijos del Sol, del cual Krishan se presenta como el primer creador de ese Mundo Nuevo que se siembra en el Tiempo Porvenir está anclado el sueño de todos los poetas, pensadores, líderes que en nuestra América se han expresado de mil maneras.
Krishan tiene un lugar en la construcción de la Utopia de la Unión de las Américas, más allá de todas las celdas en las que todavía continuamos atrapados como pueblos y naciones.
En el Krishan que a veces nos impide el sueño para contemplar de noche las estrellas más distantes y pequeñas y en el día, aunque sea a través de las sombras que proyecta la luz sobre nuestro propio cuerpo o cualquier otro cuerpo que pasa a nuestro lado y entrecruza sombras, está la posibilidad de un Mundo sin Guerras, porque se ha roto el miedo, el eqoismo y sobre todo la mentira con sus prejuicios y mitos que mueven todas las sociedades y culturas en la entrada de su derrumbe por insostenible e irracional.
Un mensaje sobre la sexualidad en construcción novedosa nos puede dejar Krishan en ese abrirse al mundo de los que están llamados a construir una comunidad movidos por la luz del sol compartida sin hipocrecías que matan la felicidad que contiene el sexo de cada día.
21 de julio de 2011
lunes, 11 de julio de 2011
COMENTARIO DE MONICA GRIOLIO SOBRE KRISHAN EL HIJO DEL SOL
jueves, 7 de julio de 2011
EL HIJO DEL SOL
lunes, 20 de junio de 2011
KRISHAN EL HIJO DEL SOL

SINOPSIS DEL ESCRITOR ESPAÑOL KENDALL MAISON
Con una pluma ágil y diestra, y una capacidad descriptiva, que supera los límites de la magia, Juan Pomponio, introduce al lector en un mundo ignoto, donde los misterios de la alquimia, son rebelados bajo la promesa de una vida, que nace de las cenizas de la anterior. Un niño, Krishan, como hombre en proyecto, nace del vientre de una mujer, que lo entrega a la luz y la vida, para convertirse en hombre, en señor de conocimientos, largo tiempo ocultados al varón que mora bajo el círculo de la tierra madre. Los secretos de quienes fueron sabios, salen de su encierro bajo las garras de inquisiciones opresivas, dando esperanza a quien se atreve a abrir su alma. Arcanos oscurecidos por la mano del poderoso, dejan de serlo, a ojos de aquellos de corazón puro, en cuyas bocas, el autor, coloca las palabras precisas con alma de hado del destino. Quien lea este libro, conocerá lo que el mundo teme, por no encajar con la mal llamada verdad, de los que poseen los intereses en sus manos.

El autor penetra entre el conocimiento y los hechos del hombre, de manera y forma, que deja al descubierto la maldad humana y la bondad que en este anida, escondida en espera de apoderarse de él. Conjura las palabras exactas, con mano de mago que derrama la tinta de su mente, en el papel que lee y desgrana el lector. Con Krishan como guía caminará el lector por las veredas de los consejos de los sabios, de la mano del sentimiento que nace de las profundidades de la luz, que mora en cada ser, apresada por las emociones del ego. Quien se sumerja en la lectura de estas páginas, encontrara las respuestas de los antiguos y el conocimiento restringido por las eras pasadas.
Un libro que mezcla la realidad y la fantasía y que recomiendo a quien se atreva a pensar por sí mismo"
KENDALL MAISON - ESCRITOR
sábado, 12 de septiembre de 2009
LA ISLA NOCTURNA
Foto de Juan Pomponio Castiglione
CAPÍTULO 2
Recostado en la plaza, bajo la fresca de los árboles, Krishan goza de la existencia en un acto tan simple como respirar el aroma de las flores que lo embriagan. Tendido sobre la hierba contempla el vuelo de las nubes imaginando historias que surcan por el cielo. Mezclado en una etapa entre la adolescencia y la adultez, camina por las calles de Kumer en otro estado. Siente como cantan los pájaros, admira el brillo de las estrellas, pequeñas perlas incrustadas en la noche. Y mantiene largas conversaciones con seres de otras realidades.
Su entrañable amigo Santiak lo acompaña en casi todas sus aventuras. Juntos, recorrían la comarca por todas partes, no había rincón que no conocieran. Sentados a la vera del camino, donde el río forma una pequeña bahía, Santiak le habló.
-Hace mucho tiempo que no visitamos a nuestro viejo amigo Rafael.
-¿Y que estamos esperando? Vamos a preparar lo necesario y salimos mañana, cuando apenas amanezca. Tenemos un largo trecho hasta la Isla Nocturna. Paraíso de los pescadores -dijo Krishan a media voz-. Allí, los lugareños aún fabrican sus propios anzuelos de forma ancestral.
Entusiasmados por la idea del viaje hacia la isla, se fueron a dormir bien temprano. Les esperaba una jornada agotadora, al menos un día y medio de marcha. Rafael siempre disfrutaba de sus amigos. La pesca era su pasión.
En Kumer, bajo la pasmosa tranquilidad característica durante casi todos los días del año, salvo cuando llega el Fabuloso Circo Mágico; detrás del escenario que parece real, existe un caldero realizado por quienes pretenden transmitir la fragancia de la transformación social, que bulle a fuego lento con burbujas de sabiduría que ascienden al cielo
Rafael los recibió como siempre, ofreciéndoles todo su afecto. En la vieja canoa, construida por las expertas manos del anciano, se internan en el cauce acuático que los conducirá hacia la Isla Nocturna. A medida que avanzan penetrando en la oscuridad del río, los peces saltan como fósforos encendidos. El aullido de los monos desvelados por la presencia humana asusta a los jóvenes.
-No teman –dijo Rafael con voz ronca-. Gritan porque tienen miedo de nosotros. Los cazadores les han dejado una huella sangrienta entre ellos. Todavía recuerdan las matanzas de animales que luego comercializaban. Es el lamento del mono bramador que gime de espanto ante la llegada del hombre.
-¡Recuerdan!– exclamó Santiak
- Si, aunque muchos no lo crean y otros duden. No es la primera vez que el hombre extingue una especie animal. A su paso ha dejado una larga lista de exterminios. Como pretenden hacerlo con las crías de focas que matan a garrotazos, entre otros animales amenazados por la avaricia cruel del ser humano. Todo esto para que algunas mujeres se vistan de gala y llenen en apariencia el tremendo vacío existencial.-sentenció Rafael.
Los remos penetran el agua abriendo surcos invisibles. El canto de los grillos despide a la noche. Las márgenes del río Tahal comienzan a despintarse. Una bandada de patos cruza el cielo. El murmullo de la espesura trae sonidos desconocidos. Croar de ranas metálicas, loros azules que vuelan entre los árboles, toda clase de animales que despiertan. La selva cruje su canto. La canoa sigue avanzando lenta, lo hace durante horas interminables hasta que de pronto, una pequeña isla surge en medio del río. Habían llegado.
Una vez instalados bajo la choza improvisada por Rafael, Construida con palos y hojas de plátanos, encendieron un fuego para calentar un poco de agua y tomar unas infusiones. Las líneas de pesca estaban tendidas, sólo había que esperar. El sol brilla como un dios. El calor comienza a presionarlos. Ellos sienten una dicha inmensa. Con sus ojos negros como la noche que se había retirado, Santiak arremetió con una pregunta que tenía guardada desde hacía mucho tiempo.
-¿Es verdad lo que dicen sobre la realidad de Kumer?
Alisando su barba blanca, Rafael le respondió:
-La realidad de la actual civilización del hombre gris había activado la creación de Kumer. Se trata de una aldea que se encuentra pasando los límites de la frontera entre la realidad y la ficción. Sólo pueden llegar aquellos que comienzan a despertar. Se halla apartada de aquél mundo en peligro. Funciona desde otro plano. Existe muy cerca de la conciencia. No figura en los caminos tradicionales del ser humano.
-¿Si todas las rutas de acceso permanecen invisibles para los hombres que pretendan alcanzarla cómo harán para encontrarla?– siguió preguntando Santiak.
-Es imposible que puedan lograrlo si continúan mirando con las vendas impuestas por aquél sistema. – replicó Rafael.
-No logro comprender. – dijo Krishan.
Caía la noche, las chozas que se veían a la distancia encendían sus faroles. El cielo encapotado de nubes, ocultaba las figuras de algunas embarcaciones regresando con la pesca. Pasaban sigilosas.
Sentados formando un semicírculo en torno al fuego, Santiak habló con voz pausada.
-Entonces según tus palabras, quiere decir que la verdad con respecto de la ubicación de Kumer, tiene que ser descubierta por cada persona que quiera salirse del Mundo Gris.
-La conciencia es el camino más directo hacia Kumer.- finalizó Rafael.
Luego se incorporó, fue hasta la orilla, tomó la caña y notó que el cordel estaba muy tenso. Con un pequeño tirón hacia atrás, clavando el anzuelo en un pez distraído, la cena estaba asegurada.