KRISHAN. EL HIJO DEL SOL

viernes, 5 de agosto de 2011

NACIMIENTO (Capítulo 1)


Amanece en la capital de los atardeceres. A lo lejos se divisan pequeñas luces que titilan moribundas. Flota una melodía que llega misteriosa, apenas perceptible. En Kumer, región legendaria situada en el país del Más allá, la realidad solo transcurre en el tiempo de ahora.Una esfera de fuego emerge desde las aguas del río Tahal, iluminando la comarca como una fogata encendida sobre el horizonte. Despiertan los Serafines y cantan alabanzas de bienvenida. Los pájaros enloquecen recibiendo al nuevo día con un festival de coros alucinados. Aún se distinguen las calles bajo la escarcha, un perro negro cruza desdibujado entre la ventisca de nieve. Una mujer camina llevando su bolsa de pan mientras de las chimeneas brota el humo de las salamandras. Casi nadie se atreve a transitar pues el frío se incrusta en los huesos del alma.Kumer es una región de extensas plantaciones frutales que permanecen dormidas durante el invierno, esperando la llegada del sol. Las laderas empinadas muestran un poblado de calles empedradas y pendientes muy pronunciadas, laberintos, pasadizos y puertas dimensionales que transportan.Marlek, recostada en su lecho, siente la respiración agitada. Junto a ella, Zoyara, su maestra, la toma de sus manos y advierte la frialdad que contrasta con las mejillas febriles. Una sensación nauseabunda y de dolor desconocido atraviesa su estómago perforándola con fuertes espasmos. Las contracciones gimen por dentro y la retuercen sin compasión. En la redondez de su vientre que resalta como una luna gorda palpitan los movimientos del pequeño. La piel de Marlek se asemeja a los pétalos de las flores que brotan con los duraznos del verano. Su cuerpo hinchado de amor ya no puede soportarlo. Sus pechos llenos de leche esperan con ansias. En su rostro bruñido se vislumbra un profundo estado de paz. El ombligo, un botón que pretende abrirse como una rosa minúscula, pulsa el capullo. Aquel niño que buscó casi con urgencia puja salvaje para ingresar a la vida. En esa vieja cama, perteneciente a la casta de sus antepasados, Marlek recostada en la cabecera y sujetando los barrotes de bronce sufre las puñaladas que excavan sus entrañas. La hora marcada por el reloj ha llegado.Jadeando y sumida en un solo grito, respira profundamente sintiendo como se desgarra con el último pujo ante un mundo de aguas templadas. El milagro se encuentra vivo y en los brazos de la amada maestra. Un niño llega a Kumer casi sin llorar, liberando un sonido extraño como si una gota cayera sobre un estanque. Su nombre ya había sido designado por las mujeres, se llamaría Krishan.Zoyara, la partera que había sido nombrada por las Maestras Mayores para seguir bien de cerca todo el proceso del nacimiento, lo sostenía estremecida. Un destello dorado ingresa por la ventana iluminando la precariedad del cuarto. Con un gesto de reverencia agradece la llegada de esa luz.Marlek descansa, su mente divaga entre los pensamientos que le traen diversas imágenes que sueña despierta. En esas ensoñaciones ve su infancia, cuando correteaba entre las columnas del Templo de Nadie, jugando a las escondidas junto a otras niñas que compartían su estancia entre las Maestras que regían aquel lugar sagrado. Aquellas pequeñas pertenecían a una progenie de antiguas sacerdotisas, dedicadas a la educación de futuras mujeres dispuestas a concebir. Para poder acceder al Templo, las niñas tenían que atravesar pruebas muy exigentes y solamente algunas podían superarlas. Eran entregadas por sus propias madres al poco tiempo de nacer. A medida que les realizaban un minucioso estudio físico-astrológico que duraba semanas enteras, eran aceptadas o devueltas a sus hogares. Educadas principalmente en el arte de la no mente, algo que muy pocas personas podían comprender debido a que la inmensa mayoría vivía aferrada a su universo de pensamientos; también se les enseñaba a tener la conciencia para estar despiertas observando cada pensamiento. Centradas en el momento presente, la mente era apartada hacia un costado para tener acceso al poder de la inteligencia, que aparecía al observar el proceso del pensar, logrando estirar el espacio existente entre dos pensamientos.Además practicaban ejercicios espirituales, elaboraban artesanías, tenían lecciones de canto, danzas, pintura, y hasta conocían el rumbo de las estrellas. Desde muy pequeñas se les mostraba que la mente era una herramienta para ser utilizada y ellas comprendían la importancia de aprender a manejarla para no caer bajo su poder negativo. Aquellas enseñanzas de diferentes escuelas venían aplicándose desde todos los tiempos.Marlek salió del silencio y habló con determinación.-¿Cuál será el destino de Krishan? –preguntó un tanto angustiada.-Cada niño que nace trae consigo el sino de su alma. Siento que éste pequeño tiene algo especial que vibra en su interior; una fuerza que lo hará viajar, incluso trascendiendo las ideologías y creencias religiosas que separan al hombre. -dijo Zoyara.-¡Ya veo! ¿Se convertirá en un buscador? ¿Viajará hacia lugares profundos del ser humano?- insistió Marlek.-Krishan, será él mismo ante todos. No puedo adelantarte mucho más, pero haber nacido en Kumer no es casualidad. En esta aldea nos encontramos apartados del caos que vive el hombre común. Entre ellos, aún veo seres muy primitivos, sobre todo la gran mayoría de los líderes que corrompen al pueblo. La realidad actual que vemos en las afueras de nuestra región no me deja mentir. Las imágenes del espanto son bien reales, como si todo fuese la proyección de un filme siniestro y sin embargo es fruto de nuestra brutalidad. -concluyó Zoyara.-Es verdad lo que dices. ¡Es increíble! Siendo todos seres humanos pertenecientes a una misma especie y nos dañamos a nosotros mismos.- dijo Marlek mirando a su Maestra.-Se trata de la bestialidad que el hombre lleva dentro como un rasgo primitivo que aún les cuesta superar. Por eso nosotras hemos elegido este arduo camino, que como sabrás no es para nada fácil. – sentenció con voz grave.Aún recostada en su cama, Marlek reflexiona: “ Veo que hay millones de hombres y mujeres que viven de una forma mecánica, llevando una vida aburrida y sin brillo, cansados de tanta rutina, esclavizados por aquel sistema que moldea la forma de pensar de aquellos que se quedan en la apatía colectiva. Veo que no pueden reaccionar porque están hipnotizados por un trabajo artesanal de siglos y siglos de condicionamiento sobre la libertad del hombre. Y puedo percibir la incapacidad de quienes gobiernan el Mundo Gris.”Zoyara, sentada y con las piernas cruzadas, pensó: “En el silencio casi no se producen movimientos en mi mente; de tanto en tanto aparece un pensamiento como una ola irrumpiendo la quietud plegada sobre mí misma, diluida en el vacío donde se me revela algo, no se si podré explicarlo con palabras. Estoy sorprendida”En sus ojos de Maestra se nota el brillo de las mujeres despiertas que están sobre la tierra para marcar ciertos designios. Marlek fue una mujer muy afortunada por haber tenido la asistencia de Zoyara, ésta lo sabía, en su corazón de maga se halla la verdad con respecto a Krishan y todo había sido sabiamente preparado.En el centro del cuarto, bajo un farol herrumbrado que ardía con aceite aromático Zoyara le habló:-Querida Marlek, hay algo que tú no sabes sobre este nacimiento.- dijo contemplando el color de las castañas en su pelo.-¿A qué se debe tanto misterio? ¿Puedo saberlo?– preguntó Marlek.Terminando un par de anotaciones en un ajado cuaderno la Maestra le respondió:-Krishan trae consigo la Marca del Fuego Antiguo.-¡La Marca del Fuego Antiguo! - repitió Marlek-. No comprendo. ¿Tiene alguna relación con el resplandor dorado que pude ver en medio de mis dolores cuando ingresaba por la ventana?-Esa luz, amada Marlek, trajo el anuncio de un niño que tendrá la oportunidad de realizar uno de los mayores viajes. Hubo diversos nacimientos parecidos a éste atravesando la historia de la humanidad, muchos prosperaron hasta alcanzar niveles de entendimiento inconcebibles para simples mortales, otros se quedaron en el olvido.-dijo Zoyara.-No respondiste a mi pregunta –. Insistió Marlek con sus pómulos pintados de crepúsculos.-La Marca del Fuego Antiguo es el sello de sabiduría que traen estos niños. La belleza pacificadora del resplandor dorado terminó de convencerme. Es todo lo que puedo decirte por el momento. -Concluyó Zoyara.-Creo que algo puedo entrever –susurró Marlek.- Al poco tiempo se quedó dormida.

6 comentarios:

Veronica Curutchet dijo...

Un primer capítulo que me ha hecho sentir muy a gusto en la lectura y me ha atrapado. Sigo!

Juan Pomponio Castiglione dijo...

Muchas gracias querida Verónica, me alegra tanto saberlo. Pronto será editada por la Editorial Turmalina de Buenos Aires.

Va un abrazo de mucha luz

Juan Pomponio

Veronica Curutchet dijo...

ays, genial! en papel es como más lindo! jejeje, pero igual sigo por aquí eh?
prometo comentar cada capítulo dentro de mis posibilidades, claro! no esperes una crítica sino más bien un "sentir"

abrazo de oso!
Vero

Juan Pomponio Castiglione dijo...

En papel es otra cosa, claro, tener el libro en tus manos, sentir el aroma de las páginas. Creo que se venderá en librería Hernández de Buenos Aires y para el exterior en AMAZON. Ojalá que puedas leer toda la novela.
Gracias por leer los capítulos querida Verónica.

Abrazos luminosos
Juan

Yajelit Vásquez dijo...

Percibo que la historia impulsará al lector a jugar con la imaginación, lo conducirá a la interpretación y la reflexión por medio de tú sabiduría. La historia describe a grandes rasgos como el humano no debe dañar al otro, porque se daña a sí mismo, explica el autor, que se debe estar atento a sus pensamientos, es estar despierto o consciente de cada paso que da en la vida para enriquecer su alma. Sí el primer y el segundo capítulo son interesantes, los otros capítulos nos dejaran un valioso aprendizaje. Yajelit Vásquez

Juan Pomponio Castiglione dijo...

Gracias estimada Yajelit. Percibes muy bien la intimidad de la historia. Lo que sigue es una gran aventura de un tremendo viaje al exterior de otros mundos fantásticos que, a su vez lo llevará por el viaje del mundo interior para crecer mucho más como ser humano y brindar un mensaje de conciencia, amor y paz al resto de la humanidad.

Saludos solares
Juan Pomponio